quiero mucho a mi hermano y eso es algo que no puedo ponerme en el facebook, en el msn o decirselo de frente porque desde hace algún tiempo la información llega distorcionada hasta él y ya no estoy segura de que entienda el cariño como el resto de nosotros.
ya lo dije en el post anterior pero quiero decirlo de nuevo. quiero mucho a mi hermano porque crecí con él, porque es lo más parecido a mi que hay en este mundo, porque hemos pasado por lo mismo aunque lo hayamos procesado diferente, porque es como un espejo en el que a veces no quiero mirarme. Me hace entender el mundo de una forma diferente y es altamente probable que todo lo que soy (lo bueno, lo malo, lo genial y lo detestable) tenga que ver con el hecho de que nos hemos criado juntos, nos hemos criado el uno al otro y nos hemos alimentado de esa locura que nos hace ser únicos.
tengo un hermano que no es el mismo hermano que conoci. lo estoy conociendo de nuevo, a veces me asusta pero creo que lo quiero igual.
lunes 7 de diciembre de 2009
lunes 26 de octubre de 2009
jueves 22 de octubre de 2009
Put your mask on first
Cuando vas en avión en la pantalla te ponen siempre los avisos de seguridad. Si hay un accidente y es necesario hacer uso del oxigeno la indicación es la siguiente:
"adultos que viajen con niños o personas que necesitan ayuda especial deben ponerse su propia mascarilla primero y luego ponersela al niño".
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Tiene total sentido ¿no? Una vez con la mascarilla puedes dar ayuda efectiva al que la necesita más que tú, pero si no te pones a salvo primero podrias estar poniendo en riesgo dos vidas.
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Listo, ahora aplicalo a tu vida.
lunes 21 de septiembre de 2009
Andrés / Derzu dice: Es una metáfora muy clara
Soñé que tenia un novio que tenia 3 años ¡TRES AÑOS! Yo lo llevaba a todos lados cargado como al bebe que era, pero tambien lo besaba y acariciaba como a un adulto. Lo sentaba en mis piernas en una silla y le hablaba por ratos como a grande y por ratos como a chico. Estaba enamorada de él pero también me inspiraba ternura. Yo era como su mamá pero también como su novia.
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Y en medio de esas escenas romantico-maternales apareció frente a mi mi novio de la vida real y me dijo "hey, te estuve buscando toda la mañana pero no estabas". Entonces me volvi a mirar a mi otro novio, ese que tenia sobre mis piernas y pensé sin decirselo: "pesas mucho, no puedo seguir cargandote, ya estás grande, pesas mucho..."
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Y me desperté.
miércoles 16 de septiembre de 2009
Prescripción psiquiatrico - cinéfila


Consumanse antes de acostarse (después de los vinos y la pizza), e inmediatamente te sentirás más normalita: "¿loca yo? ¡loca ellas!"
Me las recetó y administró el doctor Derzu
sábado 12 de septiembre de 2009
Yanacona atribulada
Debo cambiar de sicologa, es un must. Hace ya bastantito que deje de tomar las pastillas así que tampoco estoy yendo al siquiatra. En realidad no tengo plata para ir a ninguno así que eso de cambiar de sicóloga es más bien un “desahuevate con métodos naturales o no llegas a fin de mes”.
Dicen que el omega 3 ayuda a combatir los estados de ánimo cambiantes así que he comprado capsulas de sacha inchi. Me he metido a un curso de teatro que empieza pronto. Me voy de nuevo de viaje a Cusco esta semana por chamba así que eso también operara como desahuevina. Digamos que vías de escape no me faltan y gracias a las injusticias del mundo, no estoy en la pobreza como cientos de miles de bipolares y si bien no puedo pagar mis medicamentos, pues todo lo demás no me falta y todo lo demás es en realidad lo que moldea el estado de animo.
¿Pero será suficiente?
Mi estimado siquiatra (Omar para los amigos) proyectaba que todo el año debería estar tomando esas pastillas horribles pero como no soy loquita millonaria sino loquita misia pues no puedo costear la millonada que cuestan las pepitas estabilizadoras ni la millonada que cuestan las pepitas antidepresivas ni los cientos de los ansioliticos. Bueno los ansioliticos sí los puedo pagar, esos son accesibles hasta para un niño.
Pero las otras…. Nono. No hay forma de que una adultita del tercer mundo, con un sueldo del tercer mundo y aspiraciones del primer mundo pueda costear eso, además de pagar las nada económicas sesiones de terapia con la señora de los largos pelos pintados que siempre está hablando por celular y que cuando entro al consultorio me dice “un ratito por favor, esto no tomará mucho” mientras veo al minutero del reloj que está detrás de su cabeza avanzar y avanzar como en una caricatura de disney.
No hay forma creo. ¿Cómo hacían los incas cuando se deprimían o cuando se aceleraban más de la cuenta? ¿Qué hacian cuándo los perseguían ideas obsesivas como que eran hijos de sol y que tenían que mandar a hacer uno o dos sacrificios humanos? … Ah cierto, su cultura validaba eso … No no, no estaban locos, solo respetaban sus valores culturales.
…. Y claro, Santa Rosa de Lima no era una bulímica , anoréxica sadomasoquista sino una santa, claro….
Y bueno, volviendo a los Incas ¿tomaban sacha inchi cuando se deprimian? ¿valeriana cuando se aceleraban? ¿había valeriana en el imperio incaico o estoy hablando huevadas?
Dicen que el omega 3 ayuda a combatir los estados de ánimo cambiantes así que he comprado capsulas de sacha inchi. Me he metido a un curso de teatro que empieza pronto. Me voy de nuevo de viaje a Cusco esta semana por chamba así que eso también operara como desahuevina. Digamos que vías de escape no me faltan y gracias a las injusticias del mundo, no estoy en la pobreza como cientos de miles de bipolares y si bien no puedo pagar mis medicamentos, pues todo lo demás no me falta y todo lo demás es en realidad lo que moldea el estado de animo.
¿Pero será suficiente?
Mi estimado siquiatra (Omar para los amigos) proyectaba que todo el año debería estar tomando esas pastillas horribles pero como no soy loquita millonaria sino loquita misia pues no puedo costear la millonada que cuestan las pepitas estabilizadoras ni la millonada que cuestan las pepitas antidepresivas ni los cientos de los ansioliticos. Bueno los ansioliticos sí los puedo pagar, esos son accesibles hasta para un niño.
Pero las otras…. Nono. No hay forma de que una adultita del tercer mundo, con un sueldo del tercer mundo y aspiraciones del primer mundo pueda costear eso, además de pagar las nada económicas sesiones de terapia con la señora de los largos pelos pintados que siempre está hablando por celular y que cuando entro al consultorio me dice “un ratito por favor, esto no tomará mucho” mientras veo al minutero del reloj que está detrás de su cabeza avanzar y avanzar como en una caricatura de disney.
No hay forma creo. ¿Cómo hacían los incas cuando se deprimían o cuando se aceleraban más de la cuenta? ¿Qué hacian cuándo los perseguían ideas obsesivas como que eran hijos de sol y que tenían que mandar a hacer uno o dos sacrificios humanos? … Ah cierto, su cultura validaba eso … No no, no estaban locos, solo respetaban sus valores culturales.
…. Y claro, Santa Rosa de Lima no era una bulímica , anoréxica sadomasoquista sino una santa, claro….
Y bueno, volviendo a los Incas ¿tomaban sacha inchi cuando se deprimian? ¿valeriana cuando se aceleraban? ¿había valeriana en el imperio incaico o estoy hablando huevadas?
Y dando un salto en la pastrulo-reflexión ¿Mi bipolaridad y yo somos un producto de la posmoderidad o realmente hubiéramos existidito mas allá de cualquier tiempo y el espacio especifico? Hubiera sido yo en mi otra vida una yanacona cualquier cosita que quería ser inca y se decía a si misma “este sistema es injusto, ¿por qué solo los hombres pueden ser incas?, esa mascaypacha debería ser para mi. La vida en este imperio sucks, necesito tomar mi sacha inchi, necesito hablar con mi curandera-terapista, la necesito rai nauuuuuuuuuuuuu”.
O será que en ese tiempo como ahora solo tendría que esperar a que al día siguiente me venga la regla para que el cruce hormonas locas más neurotrasmisores falladitos llegue a su fin y a su vez ese hilito rojo que cae por el water ponga fin a todos los rollos. ¿ Será que simplemente estoy tan afirmada en mi anatomía como una gata techera miraflorina o como una alpaca hembra del imperio incaico?
O será que en ese tiempo como ahora solo tendría que esperar a que al día siguiente me venga la regla para que el cruce hormonas locas más neurotrasmisores falladitos llegue a su fin y a su vez ese hilito rojo que cae por el water ponga fin a todos los rollos. ¿ Será que simplemente estoy tan afirmada en mi anatomía como una gata techera miraflorina o como una alpaca hembra del imperio incaico?
¿Será? ¿Miau?
sábado 29 de agosto de 2009
Tan adultita...
Ahora cuando viajo ya no llevo libreta para apuntar lo que siento ni tomo fotos de cosas que me llaman la atención. De hecho ya casi nada me llama la atención. La sierra me parece un paisaje que algún niño de cinco años pintó en una cartulina usando solo marrón y verde.
Sin embargo me puedo entusiasmar un poco cuando me topo con el hielo (que antes fue un charco entre el pasto) y meto la pata a ver si esa capa puede resistir un pisoton. Ya sea que mi pie se hunda o que el hielo me soporte, tengo una pequeña alegría a más de 4000 metros de altura. Segundos de entusiasmo infantil, como si estuviera yo metida en la cartulina que pinté hace años.
Es viernes por la noche en el pueblo de Espinar y estoy muy aburrida. Cerca de acá hay una boda de esas que duran cuatro días pero no me animo a colarme pues cuando pasé por ahí hace unas horas la gente estaba ya bastante borracha y unas señoras se agarraban de las trenzas y se daban puñetes. La manzanita de la discordia era al parecer el presidente de una de las comunidades vecinas al cual una inocente campesina osó mirar de más. Será pues.
Así que me he quedado en el hotel escuchando los bunkers, intentando agarrar Internet , preguntándome en qué momento me volvi tan apática, tan limeña…
Me he vuelto muy concreta. En la nube que sale de mi cabecita solo se dibujan billetes de monopolio, un emoticon de pizza y un letrero de neón que dice “sex”. Me he vuelto un ser muy primario. Plata, plata, todo es plata. “¿Llegaré a fin de mes?” Es la pregunta más elaborada sobre mi vida que logro hacerme cada quincena. Camino entre los pastizales aquí en las comunidades y me pregunto “¿ya habrá conectado lili la lavadora?” “¿ya habrá mandando a poner las cortinas?” “Tengo que llamar a Ernesto apenas llegue a Lima para decirle que cambie el mueble de la cocina”.
Las necesidades básicas se imponen y no hay paisaje por imponente que sea que me logre sacar de mi rol de adultita enrollada en situaciones materiales. La sobrevivencia....
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